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Qué ver en Vilafranca de Xira
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Vilafranca de Xira es una ciudad situada en la ribera derecha del Tajo, famosa por sus campos de cultivo, llamados “lezirias” y por sus ganaderías de caballos y toros. Además, se trata de una ciudad con una larga e intensa historia, incluyendo haber sido clave en la defensa contra los franceses a principios del siglo XIX y el haber auspiciado un intento de golpe de estado.

Actualmente forma parte del área metropolitana de Lisboa. Eso la hace muy fácilmente accesible en vehículo particular y en transporte público. Por eso, aunque no se trata de una ciudad espectacular, merece la pena visitarla y ver sus casas señoriales y edificios religiosos, como las Iglesias Matriz, la de la Misericordia y el convento de Santo Antonio.

UNA CIUDAD DEDICADA A LA TAUROMAQUIA



Vilafranca de Xira es una ciudad dedicada en cuerpo y alma a los toros, como lo atestiguan los distintos monumentos que tienen este animal como protagonista, como el Monumento al Campino y el Monumento al Torero.

No es raro, pues, que una de las principales cosas que ver en Vilafranca de Xira sea su Plaza de Toros. Aunque no se trata de una plaza muy grande (tiene un aforo de 4.126), es una plaza interesante, que lleva funcionando 120 años. En sus instalaciones hay un museo etnográfico centrado en el mundo de los toros.

También se pueden visitar varias ganaderías y centros ecuestres en los campos de las afueras de la ciudad.

Si vais en agosto, debéis saber que en esa época se celebra la fiesta del Chaleco Encarnado, con las corridas de toros como uno de sus principales atractivos.

EL ESTUARIO DEL TAJO



Otro gran atractivo de Vilafranca de Xira es la Reserva Natural del Estuario del Tajo, uno de los humedales más importantes de Europa. Se trata de un área tan grande que los lugareños lo llaman el “Mar de Paja”, y se llegan a concentrar allí hasta 120.000 aves, el 20% de todas las que hay en el continente, por lo que resulta especialmente interesante para los amantes de la ornitología. También se pueden observar vestigios de actividades tradicionales como la extracción de sal en distintos museos etnográficos.

La reserva se puede visitar a pie o en bicicleta, pero la manera más original y bonita de conocerla es en un “varino”, una embarcación tradicional de pesca. El propio ayuntamiento de Vilafranca ofrece rutas por el Tajo en un varino llamado Liberdade.